Sin gas natural y sin posibilidad de instalarlo quedan dos familias: bombas de calor, que mueven calor de un sitio a otro, y sistemas por resistencia, que lo generan consumiendo electricidad. La diferencia de consumo entre ambas es la decisión más importante que vas a tomar.
Respuesta rápida
Sin gas natural, la bomba de calor es la opción de menor coste de funcionamiento: calentar 10.000 kWh cuesta entre 375 y 500 € al año, frente a unos 1.500 € con radiadores, emisores o suelo eléctrico. Los sistemas por resistencia compensan solo si usas poco la calefacción o si no puedes poner una unidad exterior.
Bomba de calor: la opción más barata de usar
Un split de aire-aire (aire acondicionado con bomba de calor) entrega entre 3 y 4 kWh de calor por cada kWh eléctrico en invierno. Calentar 10.000 kWh en una casa cuesta, a 0,15 €/kWh, entre 375 y 500 €.
La aerotermia aire-agua hace lo mismo pero alimenta radiadores de baja temperatura o suelo radiante, y añade agua caliente sanitaria. Es más cara de instalar (8.000-14.000 €) pero cubre todo y sustituye al termo eléctrico.
Resistencia eléctrica: barata de instalar, cara de usar
Radiadores, emisores térmicos, estufas y suelo eléctrico tienen todos COP 1: 10.000 kWh de calor cuestan 10.000 kWh de electricidad, unos 1.500 €. Es entre tres y cuatro veces más caro que una bomba de calor para el mismo calor.
Su ventaja es la inversión: entre 300 y 1.200 € por vivienda y sin obra. Tiene sentido en pisos de uso corto, segundas residencias o como apoyo puntual en baños.
Las opciones, comparadas
Con electricidad a 0,15 €/kWh y 10.000 kWh de calor útil al año:
| Opción | Rendimiento | Coste anual de funcionamiento | Inversión orientativa | Cubre agua caliente |
|---|---|---|---|---|
| Split aire-aire | COP 3-4 | 375-500 € | 600-1.200 € por equipo, instalado | No |
| Aerotermia aire-agua | SCOP 3,5 | unos 430 € | 8.000-14.000 € | Sí |
| Radiadores, emisores, suelo eléctrico | COP 1 | 1.500 € | 300-1.200 € | No |
En la tabla, la diferencia de funcionamiento entre la fila de arriba y la de abajo son más de 1.000 € al año. Eso explica por qué una instalación de bomba de calor, aunque cueste más, termina pagándose en viviendas que se calientan muchas horas. El detalle de la amortización está en aerotermia o radiadores eléctricos.
Cómo decidir en cuatro preguntas
Con estas cuatro respuestas se descarta casi todo y queda una opción razonable para cada caso.
- ¿Cuántas horas al año vas a calentar? Menos de 300 horas: resistencia. Más de 800: bomba de calor.
- ¿Puedes poner una unidad exterior? Sin espacio en fachada ni patio, quedan la resistencia o un equipo de conductos con salida a cubierta.
- ¿Hay que sustituir también el agua caliente? Si el termo eléctrico está viejo, la aerotermia resuelve calefacción y ACS con una sola inversión.
- ¿Cuánto puedes invertir ahora? Si el presupuesto es menor de 1.500 €, empieza por aislamiento y medidas pasivas.
Errores frecuentes
- Elegir radiadores por el precio de compra. Un radiador barato se paga varias veces en la factura si se usa mucho.
- Instalar un solo split para toda la vivienda. Calienta bien la estancia donde está y deja las demás frías.
- Pensar que un «radiador de bajo consumo» consume menos. Con resistencia, 1 kWh de electricidad siempre da 1 kWh de calor.
- Olvidar el coste de la instalación del split. El precio del equipo no incluye fachada, tubería ni desagüe; mira cuánto cuesta instalar un aire acondicionado.
Preguntas frecuentes
¿Vale un split como única calefacción?
En un piso pequeño con buena distribución, puede ser suficiente. En viviendas grandes o con muchas habitaciones hará falta un multisplit o una aerotermia.
¿Es mejor el suelo radiante eléctrico que los radiadores?
El suelo radiante eléctrico reparte mejor el calor, pero sigue siendo una resistencia: su rendimiento es COP 1 y el coste de funcionamiento es el mismo que el de los radiadores.
¿Hay que subir la potencia contratada?
Varios radiadores de 1.500 W funcionando a la vez suman mucha potencia, y un split de 3.500 frigorías consume entre 0,9 y 1,3 kW. Comprueba la suma de lo que pueda funcionar a la vez con tu potencia contratada.
¿Y los radiadores de aceite o las estufas?
Son también resistencia: no mejoran el rendimiento, solo cambian cómo reparten el calor. Sirven como apoyo puntual.
Conclusión: siguiente paso
Si te calientas más de 800 horas al año, pide presupuesto de split o de aerotermia y compara el coste de funcionamiento con la tabla de arriba. Si tu uso es corto, unos buenos radiadores con termostato programable y un poco de aislamiento pueden ser suficientes.
Sigue leyendo
- Qué es la aerotermia y cuánto se ahorra: el ahorro real según vivienda y zona.
- Consumo de un radiador eléctrico de 1.500 W: cuánto cuesta al día y al mes.
Fuentes y metodología: cálculos propios con electricidad a 0,15 €/kWh y 10.000 kWh de calor útil al año; rangos de COP y de inversión orientativos, sin fuente específica. No se analizan aquí los combustibles distintos del gas natural (butano, propano, gasóleo o biomasa).